jueves, 15 de marzo de 2007

30 años de Los muchachos de antes

“Romance de barrio”, el nuevo disco compacto
de los muchachos de antes


Este viernes 2 de marzo, a partir de las ocho de la noche, la conocida agrupación musical especializada en el tango de todos los tiempos presentará su nuevo trabajo discográfico, cuyo protagonista es el cantante, poeta y declamador Álvaro Perdomo.

El evento se realizará en el Centro de Documentación Musical del Quindío, a partir de las ocho de la noche. El lugar está situado en el Parque Uribe, carrera 13 # 29-37 de Armenia.

En los últimos quince años de la agrupación, que celebra en este 2007 treinta de haber sido creada en Bogotá, la voz y la presencia escénica del maestro Álvaro Perdomo han llegado a ser parte fundamental. Su estilo, su fraseo y su interpretación que realmente dejan sentir un tango de verdad, sin lugar a dudas constituyen esa huella dactilar de los muchachos de antes.

Preguntamos a Álvaro Perdomo: ¿por qué el tango, por qué no canta otra cosa? Su respuesta ha sido tajante: “Porque soy de Armenia, la de la espléndida vida nocturna de los años cincuenta y buena parte de los sesenta. Porque soy declamador y también he incurrido en conductas poéticas. En suma, porque crecí, soñé y he vivido con la poesía rondando todas las calles y esquinas de mi vida y porque en donde hay tango hay poesía”.

El trabajo discográfico de los muchachos de antes, Romance de barrio, es la ópera prima de este cantante quindiano, jubilado de la Contraloría General de la República, de pausado andar, buen tomador de tinto en honor a su pasado burocrático, compulsivo visitante de las cafeterías de la calle 21, lugares que recorre a diario con una puntualidad que posiblemente jamás tuvo en su trasegar de empleado oficial.

Romance de barrio, reúne doce canciones, entre ellas el vals de Homero Manzi y Aníbal Troilo que le da el título al álbum, y siete poemas, cuatro de los cuales son de la autoría de Álvaro Perdomo. En total, son diecinueve interpretaciones en una producción que estuvo a cargo de la periodista, poeta y también cantante, Ana Patricia Collazos.

También hacen parte de esta grabación el maestro Daniel Díaz, cofundador del grupo, consumado bajista y guitarrista, quien suele reunirse con sus compañeros del dos por cuatro cada vez que las circunstancias son propicias, como en efecto lo fueron para comenzar a celebrar esta treintañez de oficio tanguero.

Y desde luego Libaniel Marulanda, fundador y director del conjunto, quien ha consignado en esta grabación toda la emoción de lo vivido en treinta años de inflar y desinflar de quimeras el gusano de cartón, ese fuelle del acordeón que en manos de Libaniel y a fe nuestra, no tiene en ningún momento nada que envidiarle al bandoneón. También consignadas en este trabajo están las melancolías de su armónica como un arrebato de última hora, que le dio mayor personalidad a la interpretación de dos de los temas que presentan.



Romance de barrio, en definitiva es un disco atípico. En él se vuelcan varios aspectos que bien pueden ser ejemplarizantes: contiene poemas, que van de la mano, en perfecta armonía con los tangos. Lejos de la fanfarrona actitud que suelen tomar la mayoría de nuestros artistas, sus realizadores dejan un claro e inequívoco testimonio luego del último tema: este disco compacto ha sido pensado y hecho para nuestros amigos; sus propósitos no son comerciales y su circulación será restringida.

En especial, esta nota que se deja oír en la voz de Ana Patricia Collazos, es una valiente y sutil confesión de una verdad tan grande como la misma cordillera Central: los cantantes, músicos y artistas que aman lo que hacen no sueñan con conjugar el verbo vender, vender y vender. Más bien, digamos que son canarios que no le venden su color al alpiste.

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