sábado, 28 de abril de 2007
viernes, 16 de marzo de 2007
Taller de baile – sábado 3 de marzo
Taller de baile – sábado 3 de marzo
Ana Isabel Castaño y el maestro Richard Molano, a petición del Centro de Documentación Musical del Quindío y en el marco de la celebración de los 30 años de Los muchachos de antes, orientarán un taller de baile de salón en las instalaciones de esta casa museo el sábado 3 de marzo, entre la una y las seis de la tarde. Las personas interesadas pueden inscribirse en el C.D.M.Q. Parque Uribe, carrera 13 # 29-37 de Armenia.
El taller comprende el aprendizaje de los pasos básicos de los ritmos de bolero, fox, pasodoble, milonga y tango.
Ana Isabel Castaño y el maestro Richard Molano, a petición del Centro de Documentación Musical del Quindío y en el marco de la celebración de los 30 años de Los muchachos de antes, orientarán un taller de baile de salón en las instalaciones de esta casa museo el sábado 3 de marzo, entre la una y las seis de la tarde. Las personas interesadas pueden inscribirse en el C.D.M.Q. Parque Uribe, carrera 13 # 29-37 de Armenia.
El taller comprende el aprendizaje de los pasos básicos de los ritmos de bolero, fox, pasodoble, milonga y tango.
Ana Isabel Castaño: de Filandia a Finlandia.

El baile de tango en la tertulia de lanzamiento del disco compacto “Romance de barrio” de Álvaro Perdomo, este viernes 2 de marzo en el C.D.M.Q.
Ana Isabel Castaño: de Filandia a Finlandia.
Aquello que bien pudo ser un chiste flojo, por la fuerza del empeño, una sobredosis de talento y unas ganas irrefrenables de ser una artista digna de representar a su tierra, hicieron que Ana Isabel Castaño, al igual que tantos y tantos quindianos, un día cualquiera, 20 años atrás, se sumara al caudal de emigrantes, de esa diáspora de colombianos para quienes no han existido ni existen oportunidades dignas.
Poco tiempo después de residir en Inglaterra, fue contratada para una gira por algunos países de Europa. La vida le sonrió entonces a esta incomparable bailarina cuyabra que tuvo la feliz ocasión de bailar ese ritmo del dos por cuatro que los finlandeses se empecinan en considerar como creación suya: el tango.
Así, la lejana población, colina iluminada del Quindío, su discoteca del parque, el noviecito efímero, fueron para Ana Isabel Castaño agridulces recuerdos en aquellas noches de desbordante éxito en la fría y extraña Finlandia, con sus inmensas salas de baile de tango. Es que, en efecto, el tango es el baile nacional del país escandinavo desde los albores del siglo pasado.
Ana Isabel Castaño, para decirlo de una vez, es la mejor bailarina profesional que ha dado el Quindío. Los años, los logros, su creatividad y persistencia, que marchan parejas con su sensualidad y eterna juventud, son inversamente proporcionales a su modestia, sencillez y solidaridad de artista.
Para saber todo lo que no cuenta Ana Isabel cuando regresa a Armenia a pasar vacaciones y ver a sus padres, es necesario meterse en la Internet y descubrir, por ejemplo, como su figura ilustra uno de los eventos tradicionales de España: La Feria Internacional de los pueblos, en un lugar llamado Fuengirola de Málaga, en donde tendrá que representar a Colombia (desde luego que sin apoyo oficial) el próximo 26 de abril de este año. Estará al frente de Fantasía Latina, la revista de baile fundada por ella en Londres.
De su paso por Londres, en una veintena de años, dan crédito diversas revistas y publicaciones, unas en inglés y otras en español, tanto de farándula como dirigidas a la comunidad latina residente en Inglaterra.
Fruto de su trabajo e ingenio es el desfile folclórico colombiano, el de los silleteros en la Feria de las flores que suele realizarse en septiembre. Para estas ocasiones y como puede apreciarse en la portada de la revista Karizma, editada en español, nuestra bailarina luce trajes de chapolera. Entonces el tango, su máxima pasión rítmica se confina en un rincón de su quehacer colombianista.
Ana Isabel estuvo hace unos años bailando en los Emiratos Árabes. Quizá por ella muchos bailarines y artistas nuestros tuvieron noticias de un país de sueños llamado Dubai, donde rueda el dinero y existe el hotel más lujoso del mundo, a tiempo que se construyen el aeropuerto y la torre de supremas dimensiones.
El terremoto del Eje Cafetero nos trajo de nuevo a Ana Isabel a su tierra. En aquel año realizó varias presentaciones en Armenia y en otras regiones. Tuvo como pareja a un bailarín armenio de muchos kilates, Rubén Darío Arenas.
Luego de su compromiso en Málaga España, proseguirá su labor en Londres. El baile del tango se ha propagado en Europa con proporciones de peste negra. De ahí que Ana Isabel Castaño también dirija una academia de tango y salsa en esa ciudad.
Razones le asisten y de sobra, para que la agrupación musical los muchachos de antes, se sientan orgullosos de compartir escenario con una figura de la talla de Ana Isabel Castaño este viernes en el Centro de Documentación Musical del Quindío, allá en el parque Uribe, con ocasión de la tertulia de lanzamiento del disco compacto Romance de barrio, con Álvaro Perdomo. Para esta ocasión estará acompañada del conocido campeón nacional de tango Richard Molano, quien reside actualmente en Cali.
jueves, 15 de marzo de 2007
30 años de Los muchachos de antes
“Romance de barrio”, el nuevo disco compacto
de los muchachos de antes
Este viernes 2 de marzo, a partir de las ocho de la noche, la conocida agrupación musical especializada en el tango de todos los tiempos presentará su nuevo trabajo discográfico, cuyo protagonista es el cantante, poeta y declamador Álvaro Perdomo.
El evento se realizará en el Centro de Documentación Musical del Quindío, a partir de las ocho de la noche. El lugar está situado en el Parque Uribe, carrera 13 # 29-37 de Armenia.
En los últimos quince años de la agrupación, que celebra en este 2007 treinta de haber sido creada en Bogotá, la voz y la presencia escénica del maestro Álvaro Perdomo han llegado a ser parte fundamental. Su estilo, su fraseo y su interpretación que realmente dejan sentir un tango de verdad, sin lugar a dudas constituyen esa huella dactilar de los muchachos de antes.
Preguntamos a Álvaro Perdomo: ¿por qué el tango, por qué no canta otra cosa? Su respuesta ha sido tajante: “Porque soy de Armenia, la de la espléndida vida nocturna de los años cincuenta y buena parte de los sesenta. Porque soy declamador y también he incurrido en conductas poéticas. En suma, porque crecí, soñé y he vivido con la poesía rondando todas las calles y esquinas de mi vida y porque en donde hay tango hay poesía”.
El trabajo discográfico de los muchachos de antes, Romance de barrio, es la ópera prima de este cantante quindiano, jubilado de la Contraloría General de la República, de pausado andar, buen tomador de tinto en honor a su pasado burocrático, compulsivo visitante de las cafeterías de la calle 21, lugares que recorre a diario con una puntualidad que posiblemente jamás tuvo en su trasegar de empleado oficial.
Romance de barrio, reúne doce canciones, entre ellas el vals de Homero Manzi y Aníbal Troilo que le da el título al álbum, y siete poemas, cuatro de los cuales son de la autoría de Álvaro Perdomo. En total, son diecinueve interpretaciones en una producción que estuvo a cargo de la periodista, poeta y también cantante, Ana Patricia Collazos.
También hacen parte de esta grabación el maestro Daniel Díaz, cofundador del grupo, consumado bajista y guitarrista, quien suele reunirse con sus compañeros del dos por cuatro cada vez que las circunstancias son propicias, como en efecto lo fueron para comenzar a celebrar esta treintañez de oficio tanguero.
Y desde luego Libaniel Marulanda, fundador y director del conjunto, quien ha consignado en esta grabación toda la emoción de lo vivido en treinta años de inflar y desinflar de quimeras el gusano de cartón, ese fuelle del acordeón que en manos de Libaniel y a fe nuestra, no tiene en ningún momento nada que envidiarle al bandoneón. También consignadas en este trabajo están las melancolías de su armónica como un arrebato de última hora, que le dio mayor personalidad a la interpretación de dos de los temas que presentan.
Romance de barrio, en definitiva es un disco atípico. En él se vuelcan varios aspectos que bien pueden ser ejemplarizantes: contiene poemas, que van de la mano, en perfecta armonía con los tangos. Lejos de la fanfarrona actitud que suelen tomar la mayoría de nuestros artistas, sus realizadores dejan un claro e inequívoco testimonio luego del último tema: este disco compacto ha sido pensado y hecho para nuestros amigos; sus propósitos no son comerciales y su circulación será restringida.
En especial, esta nota que se deja oír en la voz de Ana Patricia Collazos, es una valiente y sutil confesión de una verdad tan grande como la misma cordillera Central: los cantantes, músicos y artistas que aman lo que hacen no sueñan con conjugar el verbo vender, vender y vender. Más bien, digamos que son canarios que no le venden su color al alpiste.
de los muchachos de antes
Este viernes 2 de marzo, a partir de las ocho de la noche, la conocida agrupación musical especializada en el tango de todos los tiempos presentará su nuevo trabajo discográfico, cuyo protagonista es el cantante, poeta y declamador Álvaro Perdomo.
El evento se realizará en el Centro de Documentación Musical del Quindío, a partir de las ocho de la noche. El lugar está situado en el Parque Uribe, carrera 13 # 29-37 de Armenia.
En los últimos quince años de la agrupación, que celebra en este 2007 treinta de haber sido creada en Bogotá, la voz y la presencia escénica del maestro Álvaro Perdomo han llegado a ser parte fundamental. Su estilo, su fraseo y su interpretación que realmente dejan sentir un tango de verdad, sin lugar a dudas constituyen esa huella dactilar de los muchachos de antes.
Preguntamos a Álvaro Perdomo: ¿por qué el tango, por qué no canta otra cosa? Su respuesta ha sido tajante: “Porque soy de Armenia, la de la espléndida vida nocturna de los años cincuenta y buena parte de los sesenta. Porque soy declamador y también he incurrido en conductas poéticas. En suma, porque crecí, soñé y he vivido con la poesía rondando todas las calles y esquinas de mi vida y porque en donde hay tango hay poesía”.
El trabajo discográfico de los muchachos de antes, Romance de barrio, es la ópera prima de este cantante quindiano, jubilado de la Contraloría General de la República, de pausado andar, buen tomador de tinto en honor a su pasado burocrático, compulsivo visitante de las cafeterías de la calle 21, lugares que recorre a diario con una puntualidad que posiblemente jamás tuvo en su trasegar de empleado oficial.
Romance de barrio, reúne doce canciones, entre ellas el vals de Homero Manzi y Aníbal Troilo que le da el título al álbum, y siete poemas, cuatro de los cuales son de la autoría de Álvaro Perdomo. En total, son diecinueve interpretaciones en una producción que estuvo a cargo de la periodista, poeta y también cantante, Ana Patricia Collazos.
También hacen parte de esta grabación el maestro Daniel Díaz, cofundador del grupo, consumado bajista y guitarrista, quien suele reunirse con sus compañeros del dos por cuatro cada vez que las circunstancias son propicias, como en efecto lo fueron para comenzar a celebrar esta treintañez de oficio tanguero.
Y desde luego Libaniel Marulanda, fundador y director del conjunto, quien ha consignado en esta grabación toda la emoción de lo vivido en treinta años de inflar y desinflar de quimeras el gusano de cartón, ese fuelle del acordeón que en manos de Libaniel y a fe nuestra, no tiene en ningún momento nada que envidiarle al bandoneón. También consignadas en este trabajo están las melancolías de su armónica como un arrebato de última hora, que le dio mayor personalidad a la interpretación de dos de los temas que presentan.
Romance de barrio, en definitiva es un disco atípico. En él se vuelcan varios aspectos que bien pueden ser ejemplarizantes: contiene poemas, que van de la mano, en perfecta armonía con los tangos. Lejos de la fanfarrona actitud que suelen tomar la mayoría de nuestros artistas, sus realizadores dejan un claro e inequívoco testimonio luego del último tema: este disco compacto ha sido pensado y hecho para nuestros amigos; sus propósitos no son comerciales y su circulación será restringida.
En especial, esta nota que se deja oír en la voz de Ana Patricia Collazos, es una valiente y sutil confesión de una verdad tan grande como la misma cordillera Central: los cantantes, músicos y artistas que aman lo que hacen no sueñan con conjugar el verbo vender, vender y vender. Más bien, digamos que son canarios que no le venden su color al alpiste.
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